Por: Sara Galico
Una canción que tiene una letra sin sentido; no es de amor, tampoco de despecho o tristeza. Un verso que no se conecta con el siguiente. Tampoco crean que es poesía muy complicada, en realidad simplemente no trata de absolutamente nada. El título corresponde a una marca de desodorantes para jóvenes de la época. Pero es genial. La voz del vocalista es melódica, pero termina con gritos desgarradores. La melodía sube y baja, es lenta y luego violenta, empieza con acordes de guitarra eléctrica, y llega el coro, acompañado de una batería intensa y más guitarra eléctrica. Mucho ruido, gritos de locos (como me decía mi mamá) cada que tocaba la puerta para pedirme, suplicarme incluso desquiciada, que quitara esa música de perros.
—¡Un minuto, ma, ahorita que pase la mejor parte!— le contestaba, mientras esperaba ansiosa el solo de guitarra inexplicable, ¡inigualable! Cuatro minutos con treinta segundos intensos en una explosión musical de ruido, guitarra y batería.
Así exactamente es como sonaba “Smells Like Teen Spirit” de Nirvana para los oídos adultos -acostumbrados a Luis Miguel, Mijares, Emanuel, José José y Pimpinela- de mis papás. Era 1991 y para mis oídos de adolescente era pura genialidad, felicidad, una oportunidad para bailar encerrada en el baño a las 7:30 a.m. mientras me alistaba para llegar a la escuela. Cantando la letra en inglés que no entendía, y por supuesto usando el cepillo de pelo como micrófono, esta canción despertó en mí el alma rockera que sigue acompañándome.
Cuando me enteré de que había un video, corrí a casa de mis abuelos a pedirles que me dejaran ver MTV en su televisión. —¿Qué es eso, hija?— me preguntaban. —Un canal que todo el día pasa videos de canciones increíbles— les respondía. Mis abuelos no entendían ni papas, pero me dejaban ponerle al canal un ratito, obvio antes de las 5 en punto que empezaba la novela del “canal de las estrellas”.
Si tenía suerte pescaba el video, que empieza con unos tenis “converse” moviéndose al ritmo de la guitarra mientras se abre la escena y encuentras a decenas de jóvenes apáticos sentados en las gradas de un gimnasio escolar mientras Nirvana aparece tocando la canción, acompañados de un cuarteto de porristas que se mueven sin mucha gracia. La parte más memorable del video es que aparece un señor de intendencia trapeando con su cubeta, trapo y jalador.
No hay grandes vestuarios, ni maquillajes. La banda no aparece con pantalones ajustados de piel, delineador en los ojos y una tonelada de spray en el pelo, como acostumbraban los rockeros durante la década de los ochentas. En el video todos aparecen vestidos con jeans y playeritas. Sin peinado, ni maquillaje, cero producciones, ni siquiera escenografía. Nirvana rompió con las tendencias de la música con un sonido innovador y abanderó el “Grunge” (una tendencia de rock alternativo que rompía con el rock clásico, el pop sofisticado y la música punk).
Seguramente les sonará ridículo a mis lectores mayores de 55 años, como a quienes son menores de 35. Pero a todos aquellos que pertenecemos a la Generación X, les garantizo que escuchan esta canción y se inundan de melancolía porque fue el himno de nuestra generación. Aquella que usaba el microondas desmedidamente, que comía colorantes sin preocuparse por la nutrición, que no tomaba agua a menos que tuviera mucha sed, que no conocía la palabra “rutina facial” y apenas si usaba bloqueador por miedo a los hoyos en la capa de ozono. La última generación que jugó en la calle y tomó agua de la manguera. Que no conocía los celulares y se conformaba con tomar 24 fotos en sus vacaciones. Que aprendió que cuando las luces están apagadas es menos peligroso, y que se sintió estúpida y contagiosa.
Smells Like Teen Spirit fue ruido, gritos y locura para algunos, pero para nosotros fue libertad pura. Era nuestra rebelión personal en cuatro minutos y medio, con un sonido que revolucionó para siempre la música y marcó nuestra adolescencia con el mejor soundtrack que podríamos imaginar.
“Oh well… whatever…nevermind”
¡me encanta leerte! Coincido contigo, porque a diferencia de los Perl Jam, yo siempre fui team Nirvana. Viva el Rock, el grunge, ¡viva la buena música! 🤟🤟🤟
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Yo soy team Pearl Jam! Pero el himno es de Nirvana, los que la rompieron seguro fue Nirvana! Viva la buena música! Gracias por lee y comentar 🥰
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